¿Qué hace un corredor de propiedades?
Si quieres comprar tu nuevo departamento, pero necesitas asesoría y estás pensando en un corredor de propiedades, aquí te contamos todo sobre sus funciones.
El corredor se hace cargo de la difusión de la propiedad (prensa, portales, videos, fotos, volantes, letreros, etc), además de filtrar los interesados en la propiedad y de planificar, estructurar y dirigir las visitas de las personas interesadas. Para ello cuenta con la confianza de los dueños de las propiedades que le dejan las llaves y él avisa cada vez que tiene una visita. En esa visita es importante que el corredor asesore al propietario en el orden de su casa, si tiene perro o gato que lo saque a dar una vuelta, que este propietario ojalá no esté al momento de la visita.
También se encarga de la documentación, de presentar los papeles necesarios en las notarías y a los abogados que presentan los papeles en el conservador de bienes raíces. Realiza gestiones en los bancos e instituciones financieras para los clientes que requieren créditos hipotecarios de manera de agilizar estos trámites.
Se encarga de los detalles finales, plazos y papeles que se necesitan para hacer el cambio definitivo de propietario. Una vez inscrita la propiedad en el conservador de bienes raíces con el nombre del nuevo dueño o cuando acaba el proceso de arriendo, recién ahí, el corredor puede cobrar su comisión u honorario que ya está pactado por todas las partes involucradas.
– Mediar: El corredor puede ser una persona natural o jurídica y su rol es mediar entre dos partes (vendedor y comprador) facilitando el proceso de negociación y solucionando los posibles problemas que surjan desde la publicación de la propiedad hasta la entrega de la vivienda. Debe ser protector de ambas partes, es decir que ambas estén en condiciones similares de riesgo.
– Facilitar: Este profesional debe tener la experiencia para que tanto el comprador o vendedor cumplan con cada uno de los pasos de manera eficiente y expedita y si no, facilitar el camino para que lo logren. Debe estar encima del proceso y conocer cada etapa.
– Gestionar: Su labor comienza con el asesoramiento para la toma de fotografías y pasa por consensuar el valor de la propiedad seteando expectativas y mercado. Luego se debe encargar de la publicación en diferentes portales o donde se decida que el departamento debe estar y hacerse cargo de las visitas, de la recepción de ofertas y las negociaciones por el mejor precio. Cuando ya se acepta una oferta, debe redactar la promesa de compraventa y preocuparse porque estén todos los documentos solicitados y posterior a eso, recopilar todo lo necesario para el estudio de título, coordinar la firma y finalizar el proceso con la entrega de la propiedad.
Es el pago de los honorarios (comisión) del corredor/a de propiedades, que hacen ambas partes, vendedor y comprador. Este se realiza al final del proceso de compraventa, pero se debe dejar documentado en la notaría al momento de la firma de la promesa y se libera cuando el departamento está inscrito en el Conservador de Bienes Raíces a nombre del comprador.
¿Por qué se paga en ese momento? Porque así ambas partes están seguras de que el profesional va a realizar todas sus funciones y velando porque esta operación se concrete de la mejor forma.
Esta respuesta va a depender del tiempo efectivo que tenga el vendedor/a para realizar todas las funciones y gestiones que se describen en los párrafos anteriores. Si es poco, sí conviene, ya que va a llevar el proceso de pies a cabeza, y se va a tener la seguridad de no cometer errores u omitir pasos.
Pero de todas maneras, para realizar una transacción inmobiliaria no es necesario contar con un corredor de propiedades.
- Lo primero es informarse de lo que deben hacer y cuál es su marco de acción.
- Con eso claro, el siguiente paso es cotizar, para lo cual preguntar experiencias y revisar los sitios web es fundamental. Lo ideal es que el corredor tenga experiencia en el sector donde se quiere vender, ya que así tendrá mayor conocimiento y puede guiar de mejor manera la transacción.
- Conversar con varios, para poder hacerte una idea de los encargados y tener feeling con ellos, ya que el proceso es largo y lo ideal es poder confiar en la otra parte.
Es importante que la persona sepa a qué empresa representa el corredor. En ese sentido se recomienda preferir a corredores respaldados por empresas, ya que por cualquier problema que surja, siempre tendrás donde reclamar. Si el corredor no pertenece a alguna empresa es más complicado porque lo más seguro es que todo el negocio se lleve de una manera informal, pudiéndose cometer errores que se lamentarán más adelante.
Es notoria la diferencia a simple vista, la seriedad, la imagen, la solidez, la identificación de la empresa que representa, el dominio del concepto o rubro, hacen que sea fácil identificar al Corredor que tenemos en frente y por supuesto la experiencia.
Lo mismo anteriormente expuesto, seriedad, registro, respaldo, experiencia y solidez, siempre marcan la diferencia. Debe exigir un trabajo profesional dedicado 100% a su propiedad. Debe exigir planes de marketing y estrategias de ventas y le debe exigir estar constantemente informado de lo que se está realizando.
Eso es más difícil, es algo innato diría, detectar al potencial estafador que tenemos en frente en cualquier rubro o ámbito al cual accedamos. Generalmente un estafador vende sueños, vende imposibles, es locuaz sin dejar espacio de habla al otro, no ser tan ingenuo o confiado y verificar, si es posible donde y a qué empresa pertenece.
Se estila que en casos de compraventa sea un 2% del valor total de las operaciones por cada parte, lo que da un total de 4%. Por ejemplo, si un departamento cuesta $ 10.000.000 la comisión será de $200.000 para el vendedor más $ 200.000 para el comprador.
Entre un 30% y el 50% de un mes de renta por cada parte. Por ejemplo, si el valor de la renta mensual de una casa es de $ 180.000 la comisión puede ser de $ 90.000 para el arrendador más $ 90.000 para el arrendatario. El total de la comisión será de $ 180.000.
A través de un mandato comercial que puede ser una orden de arriendo u orden de venta. En este documento el cliente se compromete a pagar por los servicios del corredor y se formaliza la promesa de pago al corredor.